Tomado de Diario16.- Luis Fernando Figari, fundador del Sodalitium Christianae Vitae y de las demás instituciones que forman parte de la sociedad Sodálite, anunció que renunciará al cargo de Superior General del Sodalitium por motivos de salud. El anuncio lo hizo él mismo el pasado 8 de diciembre cuando se celebraban los 39 años de la sociedad y los 25 años del Movimiento de Vida Cristiana.
Sin embargo, todo indica que su alejamiento no sería completo pues el líder de este grupo religioso precisó que al dejar el cargo se dedicaría por entero, en la medida de sus posibilidades, a sus responsabilidades como fundador de la familia sodálite. En tanto, el Vicario General, Eduardo Regal, asumirá la conducción hasta la elección del nuevo Superior General.
“YO NO LAMENTO SU RENUNCIA”
El ex sodalicio Pedro Salinas expresó que no lamentaba la renuncia de Figari porque lo consideraba “un personaje oscuro, tenebroso y hasta siniestro”. Agregó que la renuncia a la dirección de su movimiento le parecía algo saludable para los que forman parte de su grupo, aunque no descartó “un mar de fondo turbulento y de agua sucia” detrás de la salida de Figari, como las denuncias que se ha presentado en contra de los integrantes de este grupo laico en los últimos años.
Uno de esos casos es el ocurrido hace tres años cuando la policía detuvo al ex sodalicio Miguel Murgía por seducir a menores de edad bajo identidad falsa en Lima. Otro caso es el que se registró en el 2002, cuando un grupo de sodalicios intentó apoderarse de un local alquilado por un grupo de religiosas para la atención de niños ciegos, entre otros casos.
“Si te digo que (Figari) es un nazi va a sonar muy fuerte, pero las primeras marchas nazis que escuché en mi vida, es por un casete que me prestó Figari, y el “Cara al sol”, que es un canto fascista, yo no lo conocía, pero lo aprendí a cantar cuando milité en el Sodalicio”, recordó Salinas.
Para el periodista este “grupo religioso” creció bajo el ala derecha de la Iglesia con los que representa al conservadurismo, la adhesión de ideas rancias, la defensa de ideas obsoletas y la apología de todo lo que significa atraso en general. “Si hacemos una comparación, el Cardenal Juan Luis Cipriani es ‘Susana Villarán’ al lado de Figari, quien es la ultraderecha en la Iglesia”, indicó. Comentó que el Sodalicio “se rige por un autoritarismo absoluto, despótico y dictatorial”.