El hueco del poncho

Publicado: 2009-09-28

Tomado de Perú21.- Columna El ojo de Mordor, de Pedro Salinas.- 27/9/09

IL DIVO. “Lo que más interesa a un gobernante siempre es el juicio de después (…) Esto es lo que interesa: ¿Cuánto hizo (el gobernante en) avanzar su país y cuánto solucionó sus problemas internos?”, le dijo Alan García a la revista Cosas, como si hubiese empezado a fallarle el efecto del litio, en julio de 2008. Porque si este es el indicador con el que el jefe del Estado pretenderá hacer su balance en julio de 2011, pues el mal de palacio –aquel trastorno que suelen sufrir los presidentes por escuchar solamente a sus aduladores y apologistas mediáticos– no le va a permitir una buena aproximación a la realidad. Hasta el momento, lo único que tenemos es un líder insolvente. Perdón. Quise decir: un líder insolvente y un gobierno marcado por la medianía.

EL CÓNDOR GUASA. Este mal hábito que están adquiriendo los bolivianos de apropiarse de cosas que no son suyas, se está convirtiendo en tic. A la Diablada y el Ekeko, se añade ahora El cóndor pasa, melodía compuesta en 1913 por el peruano Daniel Alomía Robles. ¿Y después qué sigue? ¿Que inventaron la zampoña? ¿Que el cuy es suyo? ¿Qué el hueco del poncho se les ocurrió a ellos? No pues. Alguien tiene que decirles que sus pretensiones son tan absurdas como bajarle el volumen al cine mudo.

KARINA BETETA. Así se llama la congresista de upepé, de sonrisa amarga y sin aliciente, que dijo: “Si no fuera por este Parlamento, muchos medios hubieran desaparecido”. La verdad, es que algo de razón tiene. Este Congreso nos ha dado mucho que comentar, sin duda. Sus personajes son taquilleros, para decirlo así, cinematográficamente. Pero que agradezca que Sabina no vive acá, porque hace rato que le habría dedicado una canción, una de esas que hablan de “los listos que parecen subnormales/los que pudieron ser y no han querido/los locos que se creen napoleones/y los récords que no salen en los Guinness”. Vamos, Karina, sin necesidad de sincerarnos con la ayuda de cuatro piscos, confiesa. Lo tuyo y lo de tus colegas no es algo que se alivie suprimiendo el café o dejando de fumar.

'ROBALUZ’. Y si no me creen lo de arriba, pues que alguien me explique el misterioso y lisérgico caso de Rocío González, otra upepista, quien tiene una condena firme por el delito de hurto agravado de energía eléctrica cometido por su empresa Proalim. Si ha sido sentenciada por la justicia, ¿entonces qué hace sentada en una curul? ¿El Legislativo no debería solicitar la documentación pertinente a la Corte Suprema y vacar a la manilarga y expoliadora de luminiscencias? Pero no. Se escudan en trámites, en gestos. Porque en eso el Parlamento peruano se parece al billar: todo son posturas. Es como si el Congreso y el pillaje se hubieran puesto de acuerdo, de la misma forma en que Franco y Dios se pusieron de acuerdo para gobernar España. Al punto que, al lado de muchos parlamentarios, los gallinazos parecen vegetarianos, y el recinto legislativo suele metamorfosearse para adquirir aspecto de garito, donde no solamente se alberga a tahúres o fulleros, sino además se concibe la política como un turbio escenario de codicias.

OLIVER CHÁVEZ. Eso de que un cineasta del prestigio de Oliver Stone caiga rendido a los pies de un energúmeno metido a dictadorzuelo, como Hugo Chávez, y le dedique entrevistas edulcoradas en formato de documental, es algo que no se entiende. “La más que apreciable obra fílmica de Oliver Stone no se corresponde con ese papel de baboso de cámara (…) ¿Se puede por igual crear algo tan sólido como Platoon o JFK –o como la cinta dedicada a The Doors, con un curioso Val Kilmer en el papel del siempre deseado Jim Morrison– y a la par morir de fascinación por un payaso como Chávez o por un caudillo déspota, opresor y empobrecedor como Castro?”, se pregunta el periodista Carlos Herrera, de ABC. Lo cierto es que, como anota el propio Herrera, a veces no se sabe qué es peor, si las preguntas del idiota o las respuestas del canalla.

CABRONES. Los comentarios de Humala tendrían que dejar de aparecer en las secciones de política, para salir en las de obituarios, que es en donde se comprende mejor su pensamiento nacionalista. Solo es una sugerencia, nomás.