Kouriosidades (VI)

Publicado: 2010-07-31

Tomado de Perú21.- Columna El ojo de Mordor, de Pedro Salinas.- La disección esporádica y eventual de las reuniones entre Álex Kouri y Vladimiro Montesinos, teniendo como quirófano a la salita del SIN, causa en la audiencia los mismos efectos que una pastilla de Memorex. O algo así. No en todos los lectores, claro. Lo reconozco. Algunos asumen que estoy haciendo un periodismo gamberro, de ademanes tabernarios. Pero no. La verdad es que estas remembranzas apuntan a ser simplemente eso. Remembranzas. Tenebrosas remembranzas de aquellos tiempos en los que la oscuridad favorecía los comportamientos más sombríos. Y que han sido escritas, que quede claro, con la cordialidad didáctica de un guía de museo.

Y en estas idas y venidas de nuestra memoria no tan lejana, quiero recordar en esta oportunidad esa conversación en la que Kouri visitó a Vladi, por enésima vez, para reclamarle por el poco apoyo que estaba recibiendo del fujimorismo. “La gente del gobierno ha sido muy dura conmigo”, dijo Kouri. Y el Doc, comprensivo como un orco, le acotó, en plan Chavo del Ocho, bueno, pero no se enoje, que sus proyecciones no son para el 2000, sino a partir del 2005, que ahí están sus alternativas reales, que esas cosas no las entienden las acémilas del régimen, pero que él, el Toni Montana de Fujimori, sí lo tenía claro, perfectamente claro, o sea, tranquilo nomás, chocherita, y vete a llorar a la playa.

Pero Kouri, además de sollozar sobre el regazo del mandamás de Chorrillos, fue a pedirle otra cosa (porque Kouri siempre iba a eso: a pedir, a pedir, y a pedir). Quería, no sé por qué razón, la cabeza del presidente de Cordelica. Y Vladi, que era el hombre orquesta y el Spielberg de la política de entonces, le indicó que el tema ya lo tenía pensado, que no se preocupara. Y le dijo: “Éste sería el cronograma. Mañana sale el primer ministro, Pandolfi, luego de su presentación en el Congreso, como hacia las doce del día o a la una, y (los periodistas) le van a preguntar '¿qué opina usted de la denuncia que ha hecho el señor Kouri sobre Fulano?’. Entonces, el primer ministro dirá: 'Bueno, esto amerita una investigación, y se ha dispuesto que la Inspectoría del Ministerio haga una investigación y que la Contraloría haga una auditoría’. Mientras tanto, han cesado en el cargo los funcionarios (señalados por Kouri)”.

¿Ah? ¿Qué tal? Mercantilismo delivery en extremo grado de pureza. Ni Mandrake, el Mago, vamos. Es que así eran las conversas “productivas” entre Kouri y el Doctor, quien resolvía todos los asuntos haciendo con el dedito un gesto característico, a lo Austin Powers. Sí. Así funcionaba la vaina. Vladi era como el malo que ponía la mano a la altura de la boca, torcía el meñique en una curva circunfleja, y le resolvía a Kouri sus problemas. Todos. Los políticos. Los pecuniarios. Y hasta los familiares. Y Kouri era como Minimí. Eso sí, ya saben, Vladi no hacía nada gratis.

Así las cosas, luego de que hable Pandolfi, usted tiene que salir a declarar, ordenó el Pulpo Paul de aquella época. “Tiene que salir a los medios reconociendo que le parece correcta la actitud asumida por el gobierno”, apuntó Montesinos. “Lógico. Me parece muy bien”, respondió Minimí. Y Vladimiro, que sabía que estaba ante un recogepelotas áulico, sonrió. Entonces, para que las cosas queden claras, Kouri preguntó: “Yo voy a actuar como víctima, ¿no es cierto?”. “Claro”, apostilló el otro, como un director de teatro. Y después de ello, arremete contra Andrade, para que defina si va a ser candidato a alcalde o a presidente, pero que no puede jugar con las expectativas ciudadanas, todo eso también tiene que decir, anotó el asesor. Y Kouri le respondió, a manera de sugerencia, que prefería que quien le entreviste lo induzca hacia eso. Pero llegados a ese punto, Montesinos se enfadó un pelín. “No, no. Por eso estamos coordinando”, le increpó, y sólo le faltó decir “huevón”. “Y después tiene que enganchar con el siguiente tema: que Andrade se niega a debatir”, enfatizó.

Yo me encargo de que lo inviten a un programa para que diga todo esto, le dijo Vladi, el Señor de los Medios. Puede ser el Canal 4, o el 2, o el 5, o en RPP el día sábado, prosiguió. “Eso para mí es fundamental”, subrayó Kouri, quien insistió en la idea de presentarse a los medios con carita de cordero degollado. “A mí me interesa (que quede bien) el gobierno y salir fortalecido de esta relación como moralista (…) ¡Yo voy a resaltar la actitud (positiva) del gobierno!”, dijo Kouri. “Okay, entonces quedamos así”, dijo Montesinos. “Ya. Le agradezco muchísimo”, remató Minimí y se llevó el meñique a la boca.